Hablar de
Tabarca es hablar de tranquilidad, aguas cristalinas, fauna, flora, caldero.... y ni una puñetera sombra. Pero da igual, vale la pena visitarla en cualquier época del año.

El domingo 7 de septiembre decidimos coger la
Tabarquera de Santa Pola para ir a Tabarca a pasar el día. Aunque amenazaban nubes a primera hora, el día fue perfecto. El agua algo fría, pero una temperatura ideal para pasear por la isla, darse un remojón, ver la fauna marítima y disfrutar de la isla plana.

La cosa comienza dentro del barco. El viaje no dura más de 20 minutos, realmente se hace más pesado salir del puerto de Santa Pola que el trayecto. Desde el barco se ve la isla en todo momento, con su Iglesia en primer término sobresaliendo. Si miramos hacía la costa vemos el cabo de Santa Pola abarrotado de pisos..... y más al fondo la ciudad de Alicante coronada por sus montañas, Puig Campana, Sierra de Bérnia y Serra Gelada. Al final del trayecto la vista es alucinante ya que podemos ver, además, Aitana, Cabeço d'Or e incluso la Carrasqueta y la Penya Mitjorn.

A punto de llegar al puerto, el barco tiene la gentileza de parar unos minutos para que podamos observar la fauna que tiene Tabarca y su entorno, que como os comenté en el
post sobre la isla, está protegido desde 1986. Allí tiran pan al agua trozos de pan para que podamos ver a los peces y el barco cuenta con un cristal en la parte de bajo para observar el fondo marino.

Una vez hecha la parada para ver el fondo marino, el barco se dirige al puerto "La Caleta". Allí el barco deja a todos los "turistas" en la isla. El puerto es pequeño pero tiene unos detalles que lo hacen único.


Y en este punto es donde todo aquel que va a Tabarca tiene dos opciones: O quedarse en la misma playa o disfrutar de cada rincón de la isla. Lo segundo es lo que hicimos nosotros. Mientras hacíamos tiempo a que llegaran dos amigos que venían en el siguiente barco, dimos una vuelta por el pueblo. Hay que recordar que la isla tiene una anchura de 400 metros y mide casi 2 km, pero el pueblo no mide más de 200m de ancho por 200 de largo. Sus calles estrechas y sus casas antiguas hacen que imagines cómo era la vida allí antaño. Hoy en día, en invierno, no viven más de 10 personas, sin embargo en verano se multiplica por 10 (la maýoría de alquiler en casas nuevas de dudosa legalidad) pero lo realmente mágico es la Tabarca antigua.


El resto del día... pasear por la isla, visitar sus calas con aguas cristalinas, bucear en busca de peces sobre un fondo marino impresionante.... aun estando allí ya daban ganas de volver. Así que el año que viene volveremos a visitar la isla.


Ahora os dejo con un buen puñado de fotos, espero que las disfrutéis. Podéis pulsar en ellas para verlas más grandes.

























servido por Angel L
5 comentarios
compártelo
fer dijo
He encontrado las chanclas de cristo y su pareja en una de las fotos! Jeje, es broma :)
Has visto la info de las rutas de septiembre que he publicado en mi blog?
Un saludo!
15 Septiembre 2008 | 11:13 AM